Uncategorized

¿Deben los negocios estar más involucrados en la educación superior?

El rol de los negocios e inversión privada en la educación superior es un tema de debate entre catedráticos y empresarios hoy en día. Todo depende de los fines y los límites con los que establezca ese involucramiento.

El mundo contemporáneo reclama cada día mayor interacción de los actores sociales para lograr mejores beneficios. En este caso, los beneficios serian de tipo económico e investigativo-académico.

Para nadie es un secreto que la educación superior es un poder, todo conocimiento lo es. Y como poder, puede ser usado tanto para mejorar la tecnología y las ciencias o para enriquecer a una empresa.

He ahí el dilema, si se ve a la educación superior con fines sociales o con fines lucrativos.

Hay países como Israel o Corea del Sur, donde la educación superior trabaja de la mano con la empresa privada y se incentiva, más que en cualquier otro lugar, a los profesores y estudiantes a fabricar patentes para empresas a cambio de buenas ganancias.

Por otra parte, se puede citar a los países latinoamericanos, donde la producción de patentes es muy baja, pero, en cambio, es más importante escribir un artículo científico. Incluso algunos profesores piensan que la intromisión de la empresa privada desvirtuaría el rol esencial de la educación superior.

La educación como herramienta de los negocios

Siempre que haya negocio, habrá interés de los inversores privados. Y la educación superior no es la excepción.

Durante años se ha asegurado que todo lo privado es más eficiente que lo público y por ello, hasta la educación superior debe ser privada. En consecuencia, se le daría cabida a los negocios dentro de la misma.

No obstante, abrirse a un esquema de negocios seguramente coartaría la libertad de investigación y de cátedra, relegándola solo a temas que involucren la ganancia.

La educación mixta

Al contrario de los modelos que defienden todo lo público o todo lo privado, se observa una tendencia de colaboración entre los fines académicos y los fines comerciales.

Las empresas necesitan investigadores y especialistas en ciertas materias y las universidades necesitan recursos para ejecutar investigaciones.

Es decir, ambos se necesitan, en especial en estos tiempos complejos donde el tiempo de vida del conocimiento es tan corto.

Se le denomina educación mixta porque en ella la educación pública, sin perder la autonomía, colabora con el desarrollo de las empresas para un beneficio mutuo o mixto.

mejores casinos mexico
reglas blackjack